El pasado domingo realicé
una de mis caminatas preferidas siempre que necesito desconectar y
oxigenar las neuronas. Madrugar y empezar a subir con la fresca de la
mañana para superar las primeras rampas, que tienen un gran desnivel,
es una buena manera de comenzar el día e ir soltando el lastre de
las boberías cotidianas.
El camino del Paso de La
Plata es, posiblemente, la vía empedrada que mejor se conserva en la
isla de Gran Canaria y, sin duda, es una impresionante obra realizada
de manera artesanal. Si bien, se tiene conocimiento que desde el
siglo XV ya existía una revirada senda que era usada principalmente
por pastores y personas que transitaban a pie, no es hasta el siglo XIX cuando un
acaudalado terrateniente de Tunte aporta los fondos necesarios para
construir uno de los más importantes Caminos de Herradura que
permitió comunicar y facilitar el comercio del sur con el centro y
norte de la isla.